Resumo

Este trabalho tem por objetivo tratar de noções básicas de metodologia qualitativa para os estudantesdos cursos de graduação em Letras, na área de Linguística, e apresentar o Método sincrónico-diacrónico de análise linguística de textos (PARDO 2011). Pretende-se abordar o tema sob a forma de perguntas e respostas. As perguntas selecionadas refletem asquestões levantadascom maior frequência pelos estudantes durante o seminário de Metodología de lainvestigación lingüística e da disciplina Análisis de los lenguajes de los médios masivos de comunicación da Faculdade de Filosofia e Letras (FFYL) da Universidade de Buenos Aires (UBA). 

Introducción1 2

El objetivo de este trabajo es brindar nociones básicas de metodología cualitativa para los estudiantes de grado de la Carrera de Letras, en el área de Lingüística y presentar el Método sincrónico-diacrónico de análisis lingüístico de textos (PARDO, 2011). Con el fin de intentar ser lo más clara posible, planteo esta temática, mediante preguntas y respuestas. Estas preguntas reflejan las más frecuentes que me hacen mis estudiantes en clases durante la cursada de la materia3 en el grado y frente a su, en general, primera investigación.

La primera pregunta que surge es:

¿Qué diferencia hay entre un método y una metodología?

Se denomina metodología al conjunto de procedimientos racionales que permiten alcanzar el objeto de estudio de una investigación. Dichos procedimientos son los que llamamos métodos. Un método es un procedimiento que se utiliza para analizar un objeto de investigación científica. Por esto, no debe confundirse metodología con método, ya que la metodología es la forma de encarar una investigación desde su inicio hasta su final y puede incluir diversos métodos para analizar un objeto de estudio. En cambio, los métodos son las técnicas o modos con los que vamos a realizar el análisis. Hay muchos métodos y pueden usarse a la vez, por ejemplo, puedo usar un método etnográfico, más otro de análisis lingüístico, más una estadística (siempre interpretada a la luz de los datos en el cualitativismo).

Otra pregunta frecuente es:

¿Por qué debemos preguntarnos sobre la metodología en una investigación lingüística cualquiera sea?

Porque toda investigación científica tiene una metodología, sea cual fuere su campo de estudio. Esta metodología guarda concordancia con el paradigma epistemológico al que pertenece. Por eso, cabe preguntarse:

¿Qué es un paradigma epistemológico y cuáles son los dos más importantes en la historia de la ciencia?:

Un paradigma epistemológico es el conjunto de creencias que comparte gran parte de la comunidad científica durante un tiempo determinado.

El positivismo y el interpretativismo son dos paradigmas epistemológicos prominentes de la historia de la ciencia, dos formas diferentes de encarar una investigación. Esta es una subdivisión macro, amplia, que puede abarcar a muchos otros subparadigmas que se encuentran más o menos cercanos, en cuanto a sus propuestas o creencias, uno del otro: paradigma crítico, marxista, estructuralista, posestructuralista, constructivista, etc.

Para poder diferenciar entre positivismo e interpretativismo es necesario saber cuáles son sus características y, especialmente, qué es una investigación cualitativa y cuál es la metodología que representa a una y a otra mirada frente a la investigación (aunque haremos especial

hincapié en lo cualitativo).

¿Qué es una investigación cualitativa?

En términos generales, podemos decir que una investigación cualitativa es una actividad específica que ubica al investigador como un observador en el mundo.

¿Qué significa “ser un observador en el mundo”?

Que el investigador interpretativista o cualitativo deja de estar en un laboratorio o, en el caso del lingüista, que deja de imaginar oraciones para analizar su objeto de análisis tal como se presenta en el mundo. De este modo, los estudios, en su mayoría, se realizan en el campo (entendiendo por campo el lugar en el que se desarrolla nuestro objeto de estudio, por ejemplo, si estudiamos la pobreza yendo a realizar historias de vida a los asentamientos o en la calle).

Las investigaciones cualitativas pueden incluir “entrevistas, conversaciones, fotografías, notas del trabajo de campo, grabaciones, memos sobre uno mismo (diarios). En este punto, la investigación cualitativa implica un acercamiento al mundo interpretativo y natural. Esto significa que los investigadores cualitativos estudian las cosas en su lugar natural, tratan de darle sentido o de interpretar los fenómenos en los términos en los que la gente los entiende” (DENZIN Y LINCOLN, 2000: 3).

¿Y cómo se da esto en el positivismo?

El positivismo, en cambio, postula la necesidad de estudiar los fenómenos de modo aislado de cualquier conte[to situacional o social, o sea, en condiciones de laboratorio. “Se postula que, de ese modo, los objetos se estudian sin las variaciones propias que sufren cuando se encuentran en su entorno real. Además, el conocimiento se supone objetivo; es decir, el investigador no modifica, ni transforma, ni contamina, ni se contamina con el objeto de estudio. De este modo, la ciencia se atiene a “los hechos” que conforman la realidad. Mucho se ha hablado de esta realidad, llamada “naif ”, en tanto se sostenía que esta tenía e[istencia propia fuera del sujeto y que este no participaba en su construcción o interpretación” (PARDO, 2011).

Por todo esto, a diferencia de lo que sucede en el positivismo, que sostiene que la realidad es el objeto de estudio y que puede conocérsela, en la investigación cualitativa, la realidad objetiva nunca puede ser capturada desde la mirada del interpretativismo. Solo podemos conocerla a través de sus representaciones. Más adelante, volveré sobre el tema de las representaciones.

¿Qué sucede en el positivismo?

Durante los siglos de positivismo, la metodología reinante fue la cuantitativa. Todo se contaba y medía. El positivismo se basó en un modo de investigar netamente deductivo y mediante una metodología, supuestamente, aplicable a todos los casos. Esto acarreó una serie de problemas y divisiones. La primera de estas fue la división entre ciencias “duras” y ciencias “blandas” como se las denominaba.

La lingüística también se dividió en “dura” y “blanda” entonces los estudios variacionistas labovianas o los “estructuralistas”, a la vez que lingüísticas como la Chomskyana o la de Montague, también fueron consideradas “duras” o “formalistas”. Las otras lingüísticas: Análisis del Discurso, Análisis Crítico del Discurso, Pragmática, Sociolingüística no laboviana, Sistémica Funcional, fueron consideradas “blandas” o “funcionalistas”.

Ambas lingüísticas se miraban con recelo, ya que las duras parecían ser las reinas de esos tiempos y respondían a una clara metodología que les permitía cuantificar todo.

Cuantificar es medir también. Así se medía la distancia del sol, de la luna, los grados en que un ente se solidifica, etc. ¿Pero cómo medir las palabras?, ¿cómo cuantificar una palabra en un te[to cuando a pesar de ser la misma, su significado no lo es ya que supone diferencias estilísticas o socioeconómicas?

Muchas veces hemos visto ejemplos de estudios que se basan en contar cuántos “como” aparecen en un texto. Si bien la palabra puede parecer la misma en cada aparición textual, el “como” puede tener diferentes funciones en el texto según sea su contexto inmediato.

No es lo mismo decir:

1) “María es como un gatito al sol, cuando juega” que

2) “Es como que Juan se rindió”,

3) “Cómo te quiero”.

El primer (1) “como” es un nexo comparativo en tanto compara a María con el gatito.

El segundo (2) es un uso coloquial del “como” erróneo, se trata de un solecismo, el caso 3 es un enfatizador.

Por si bien los “como” parecen iguales, no lo son.

Otro problema se plantea cuando se pretende medir conductas personales, situaciones afectivas, vínculos familiares etc. Por ejemplo, si se puede medir el vínculo familiar, la relación entre economía y embarazo adolescente, el dolor del que vive en la calle. Si bien e[isten mediciones de la pobreza o relaciones entre pobreza y escolarización que pueden generar un uso lingüístico más que otro, dicha correlación puede ser útil en pocos casos morfológicos o para que tengan validez deben ser interpretados cualitativamente.

El caso del plural en el español es un ejemplo de este tipo de estudio. El plural /-s/ /-es/ varía según la variable socioeconómica y la educativa: la presencia de plural en “dos” indica un nivel socioeconómico y educativo alto mientras que su ausencia indica que quienes no lo pronuncian son de niveles bajos.

Si bien podemos decir que en estos casos puede hablarse de variación, en el plano del lenguaje y tal como lo señalaba LAVANDERA (2014: p.37 [1978]): “resulta inadecuado extender a otros niveles de análisis la variación, la noción de variable sociolingüística desarrollada originalmente sobre la base de datos fonológicos. Los estudios cuantitativos de variación que se ocupan de alternancias morfológicas, sintácticas y léxicas sufren de la falta de una teoría bien organizada de los significados.” Esta cita proviene de su trabajo: Where does the sociolinguistic variable stop, que implicó grandes transformaciones no solo en la Sociolingüística laboviana sino en otras áreas también de la lingüística.

Esta afirmación de Lavandera, hace que pongamos atención a nuestras investigaciones discursivas o sintácticas para no postular supuestas variaciones ya que no e[iste la sinonimia que se requiere para poder hablar de variantes o variación.

También es importante tener en cuenta que para hacer un análisis del discurso (crítico o no), el análisis lingüístico de las formas de la lengua es fundamental.

Superar el análisis de contenido es posible si se utiliza no solo una metodología cualitativa sino métodos adecuados de análisis, que tengan en cuenta elementos gramaticales y discursivos. Esta discusión parece perimida porque hoy, muchas veces, la metodología, los métodos, la validación de un hallazgo, no tienen la misma importancia que antes, sin embargo, a la hora de enviar un trabajo a una revista o libro, estos requerimientos aparecen.

El proceso doble hermenéutico

Este cambio de visión respecto de la realidad que las investigaciones cualitativas implican al considerar que el investigador no solo sabe que modifica, interpreta y construye la “realidad” que investiga desde un lugar y una tradición académica específica, sino también que lo concibe como una persona que tiene una ideología, un sistema de creencias particular con una cultura propia, ha sido denominado proceso doble hermenéutico, lo que, sin duda, marca otra diferencia vital entre positivismo e interpretativismo.

¿Cómo es esto en la Lingüística?

Partamos de algo simple pero elemental. La oración es una proposición lógica (una entidad mental). Estas se usaban en los famosos ejemplos inventados de muchas gramáticas. Hoy hablamos de emisiones, oraciones puestas en uso, o sea dichas. La palabra “sentence” en inglés, se traduce como “oración”, mientras que “utterance”, como “emisión”, o sea puesta en uso. Este poner en uso, nos enfrenta con dos situaciones nuevas, las emisiones se emiten en conte[tos situacionales que refieren a géneros (contexto político, del aula, de médico-paciente, conversacional, literario, legal, etc.), y también nos expone a pensar en un contexto mayor que es el histórico, económico, social.

Este pasaje es fundamental en la historia de la lingüística ya que planteó grandes desafíos que, aunque no lo parezca, no han sido superados del todo. Podríamos pensar que estos planos se corresponden con lo que FAIRCLOUGH (1995) denominó como “prácticas”: la práctica textual, en la que se inscriben las emisiones en forma de texto; la práctica discursiva ligada a la situación comunicativa y, por lo tanto, al género en el que se desarrollan las emisiones o el texto; y la práctica social, en la que se toma en cuenta el contexto social, político, económico, cultural, etc.

En las investigaciones cualitativas, entonces, el investigador analiza textos en contextos. Su pensamiento se aleja de la deducción para convertirse en inductivo. Durante el estructuralismo (uno de las corrientes más importantes del positivismo) primero se piensa el problema, se genera un modelo y este se aplica a los datos para ver si tal modelo funciona o no. En el interpretativismo, prima el pensamiento inductivo, se va a los datos, se los analiza y de allí surge una teoría, que puede reelaborarse una y otra vez, volviendo a los datos, para corregirla (esta ida y vuelta entre datos y teorías podemos llamarla dialéctica).

¿En las investigaciones cualitativas hay hipótesis?

El positivismo, tal como lo señalábamos más arriba, se basa para conocer en un procedimiento eminentemente deductivo. Parte de una hipótesis general que intenta probar en casos particulares para validarla. El interpretativismo, en cambio, pretende conocer a partir de un procedimiento preponderantemente inductivo. Por lo tanto, no se asienta ni en hipótesis o conocimientos a priori4 ni en modelos; no postula leyes generales5que se aplican a casos particulares, sino que el conocimiento obtenido en una investigación cualitativa es válido solo para ese caso en particular y no pretende ser generalizado. Por tal motivo, suele llamarse a estas investigaciones, estudios de caso.

Algunas veces, y luego de una investigación exploratoria (primera aproximación a los datos), el investigador puede plantearse una hipótesis teórica, generalmente en forma de pregunta, pero que no debe ser verificada ni validada.

¿Pueden usarse varios métodos en un mismo caso dentro de la metodología cualitativa?

La investigación cualitativa es inherentemente multimetodológica, en tanto se permite hacer uso de diversos métodos, técnicas y combinaciones analíticas. Sin duda, esto es consecuencia de que los objetos de estudio se hacen cada vez más complejos. Sin embargo, la triangulación de datos (combinación de métodos estadísticos y cualitativos) refleja un intento de asegurarse una comprensión acabada y completa de los fenómenos en cuestión, aunque hay que señalar que no es una herramienta o estrategia de validación, sino una alternativa a ella. Un estudio estadístico o cuantitativo siempre debe ser interpretado cualitativamente.

¿Qué quiere decir que la teoría surge de los datos?

La teoría surge del análisis e interpretación de los datos. Es decir que surge inductivamente.

Muchas veces algunas de estas teorías quedan muy cercanas a los datos, en este caso, se las llama teoría de rango medio o de medio rango.

¿Hacer investigación cualitativa implica una transformación del mundo bajo análisis?

La investigación cualitativa, en general, implica una transformación del mundo, en tanto, lo que investigamos nos modifica como sujetos y como investigadores, de la misma forma estos modifican a quienes proveen los datos, a los datos mismos, a los conte[tos en los que se desarrolla la investigación. El trabajo de campo posibilita un ida y vuelta entre el investigador y su contexto, en el que muchas veces los mismos informantes o sujetos que participan en el contexto de la investigación son ellos mismos parte de la teoría que se generará de este estudio de caso (véase REYES CRUZ, 2008)

¿Qué es el Método sincrónico-diacrónico de análisis lingüístico de textos (PARDO, 2011)?6

Este método, además de proponerse como una herramienta para el análisis lingüístico, que a su vez surge y permite generar teorías, nace a partir de una serie de objetivos generales propios frente a la realidad académica latinoamericana de hoy. Esos objetivos generales plantean que los investigadores latinoamericanos deberíamos:

▪ ocuparnos de temáticas socio-discursivas relevantes para nuestros países;

▪ generar teorías y métodos propios (esto es latinoamericanos);

▪ basar las teorías y métodos en análisis inductivos y trabajo de campo y

▪ utilizar bibliografía pertinente que permita explicar nuestros propios fenómenos y no aplicar nociones que en otros conte[tos pueden ser útiles, pero no en los nuestros.

Pasemos ahora a los fundamentos de esta propuesta metodológica.

El lenguaje es un sistema biológico humano innato ligado al fenómeno de la especiación7 (Crow, 2000). Su función primordial es la de separar mi yo de lo que me rodea (clasificación y orden) y habilitar la comunicación (cualquiera sea su forma) con un otro. El lenguaje solo tiene sentido de ser en sociedad, por y para ella. En sí mismo, tiene condensada la idea de un otro, aquel que no soy yo. El lenguaje se desarrolla socialmente y, al mismo tiempo, conforma el aparato psíquico del sujeto y, a través de él, también, su identidad.

El lenguaje, esencialmente, es un diálogo entre el yo y su contexto. “Conversa” con las voces internas o internalizadas que el sujeto posee y con las voces externas (de otros sujetos), de modo visible a través de la lengua.

La argumentación, en consecuencia, aparece como una característica constitutiva del lenguaje tanto por su función ligada al pensamiento como a la comunicación. El diálogo se da argumentando a favor o en contra de los deseos del sujeto.

La argumentación como grado más extremo (o la argumentatividad como grados parciales) se realiza en paradigmas de argumentaciones que representan las voces con las que el H-P (Hablante-Protagonista que se explica más abajo) discute su tesis.

El esqueleto argumentacional sostiene al menos dos paradigmas (argumentativos), el de mis deseos (objetivos, creencias, pasiones, etc.) y el de los que se oponen a ellos, los discuten, los apoyan, etc. De allí que en toda gramática además del rol o función de Sujeto (el que toma el rol del hablante) es fundamental el rol del otro (al que llamaremos Actor), sea cual sea su función en el interior de la argumentación. La argumentación, vista de este modo, no refiere a un género discursivo particular, sino a la forma en que se desarrolla nuestro decir en la comunicación.

La argumentación es dimensional, o sea, gradual (argumentatividad), en la que el decir puede tener un bajo grado de argumentos, con una función solo interpersonal (mantener el contacto con el otro) o ir inclinándose gradualmente a su opuesto, donde todos los recursos y estrategias lingüísticos serán puestos en juego para defender una posición o tesis.

La noción de paradigma argumentativo se relaciona con el principio dialógico, ya que presupone al menos el manejo de dos voces, la del hablante y la de otro que adhiere a sus tesis o se le contrapone.

Estos paradigmas están representados, en general por actores (instanciados en la categoría Actores) que argumentan a favor o en contra del H-P y que son absolutamente necesarios para que este pueda sostener su decir. La observación de todos estos aspectos es posible mediante lo que llamo el método sincrónico-diacrónico de análisis lingüístico de textos, que permite reconocer las categorías gramaticalizadas y las semántico-discursivas, relevarlas tanto en la sincronía de la emisión como en la diacronía del texto y, de este modo, por inducción, reconstruir las representaciones de las categorías sociales que el hablante configura en su discurso. El Método sincrónico-diacrónico de análisis lingüístico de textos (MSDAT), (PARDO, 2011; para una versión en portugués, véase PARDO, 2014).

Este método, entonces, resulta, también, muy útil como una teoría básica (una teoría que proporciona datos nacidos en el análisis –en este caso lingüístico- de modo cualitativo y, por lo tanto, inductivo (STRAUSS y CORBIN, 2002)).

Este método permite la observación del modo en que operan en los textos las categorías gramaticalizadas, de carácter obligatorio, y las semántico-discursivas, que varían de te[to a te[to. Las categorías gramaticalizadas son:

Hablante-Protagonista: categoría que se corresponde con cualquier persona pronominal o referente nominal que tome el argumento del hablante. Esta categoría no necesariamente debe aparecer en la posición de sujeto gramatical o lógico de la emisión.

Verbo 1: son los verbos vinculados con las acciones del Hablante- protagonista.

Actor/Actores: cualquier persona pronominal o referente nominal que toma los argumentos, generalmente opuestos, a los que sostiene el hablante.

Verbo 2: son los verbos vinculados con las acciones del Actor/es.

Tiempo y Lugar: estas categorías responden a la orientación espacio-temporal, en las que se sitúa el te[to.

Operador pragmático: aparece en todos los textos y tiene distintas funciones, desde la de señalar cómo debe interpretarse una parte de la emisión, conectar distintas emisiones o sectores en la emisión o como recurso para interpelar o lograr la complicidad del oyente o lector.

El método sincrónico-diacrónico permite una lectura en la sincronía de la emisión (lectura horizontal) y una diacrónica de cada categoría (lectura vertical).

Veamos un breve ejemplo:

1 [Yo nunca tuve problemas para tener pareja]

2 [La más duradera duró dos años]

3 [Pero no hay que tener hijos]

4 [Yo no quiero tener hijos ahora y aquí].

La aplicación del método sincrónico –diacrónico de análisis lingüístico de te[tos (MSDALT, de aquí en más) da el siguiente resultado:

Table 1.

H-P Negación V1 Pareja V2 Tiempo Conector Lugar
1[Yo nunca tuve p a r a tener problemas pareja]
2[La más duradera duró d o s años]
no hay que tener hijos] 3[Pero
4[Yo no quiero tener hijos ahora y aquí]

En este brevísimo texto nos encontramos con las categorías gramaticalizadas: Hablante Protagonista (H-P), Negación, V1 o Nexo de valor 1, V2 o Nexo de Valor 2, Tiempo, Conector y Lugar. La única categoría semántico-discursiva que encontramos es la de Pareja. Las categorías semántico-discursivas muestran cómo el hablante representa una parte de su mundo, en este caso el de la Pareja, aunque en te[tos más amplios suelen aparecer varias categorías de este tipo y, por ende, más representaciones discursivas y también sociales, ya que las categorías semántico-discursivas son las formas gramaticales y discursivas de expresarlas. El análisis sincrónico nos permite muchas posibilidades, ya que podemos analizar las emisiones con variadas teorías según sea nuestra aproximación, (podemos aplicar, a modo de ejemplo, la teoría de la valoración, la de la tonalización, jerarquización, roles temáticos, etc.)

Aplicando la teoría de la jerarquización de la información, por ejemplo, podemos ver en cada emisión, cuáles son sus focos. En estas cuatro emisiones encontramos en foco8: pareja, dos años, hijos y aquí. La Pareja, que es la categoría semántico-discursiva que aparece y que a la vez conforma una representación socio-discursiva, se encuentra presente en cada uno de los focos, convirtiéndose, previsiblemente, en la categoría más relevante de este texto. Así pareja aparece explicita en la emisión 1, mientras que en la 2 se refiere a su duración dos años, la 3 a los hijos y la cuatro al momento en el que aún este Hablante no está preparado para tenerlos ahora.

Las dos emisiones que aparecen con primera persona e[plícita son la primera y la última (e1[Yo nunca tuve problemas para tener pareja] y 4[Yo no quiero tener hijos ahora y aquí] , denotando que estas también son las más relevantes, ya que frente a las otras dos emisiones en el que la primera persona aparece en la fle[ión verbal, la e[plicitación del “yo” la hace más reforzada, más marcada, dado que en el español el orden de palabras no marcado es VsO (Verbo, sujeto dado en la declinación verbal, Objeto) y, en este caso, es: SVO.

Podríamos decir, en la observación diacrónica, que el te[to abre y cierra con este uso marcado de la primera persona. También, desde la diacronía, puede notarse la repetición de las negaciones en el texto en las cuatro emisiones, en el siguiente orden: nunca, no, no, no. El nunca es un reforzador frente a las formas de negación: no (véase teoría de la tonalización: (PARDO, 2010). Otro tanto sucede con el V1: (nunca) tuve (problemas) para tener; (no) hay que tener; (no) quiero tener. Los verbos se repiten, en el primer caso, nunca tuve problemas para tener, tuve (Pretérito Indeƒnido del Indicativo) se completa con la construcción de meta o fin, que aquí tomamos como un complemento del verbo en tanto lo completa en su significado. El segundo caso (no) hay que tener el impersonal le da un tono de validez genera a lo que se e[presa en el verbo mientras también conjuntamente con el infinito marcan una suerte de fuerza deóntica¸ de mandato: no hay que tener. Por último, tenemos la misma expresión pero llevada al plano del deseo: (no) quiero tener hijos, en la que el modal (quiero) es el que suaviza el mandato para hacerlo un anhelo personal.

De este modo, la categoría semántico-discursiva y, por lo tanto, la representación socio-discursiva Pareja se construye alrededor de un supuesto mandato que e[presa un deseo del H-P de no tener hijos, de modo tajante en el que los focos apuntan a esta problemática. Cuando el H-P nos dice que no tiene problemas en tener pareja, parece contradecirse con su no deseo de ser padre, hoy, aquí y ahora. Todos los recursos lingüísticos coocurren para construir esta representación sobre su pareja y lo que ella implica y significa para él.

Podríamos realizar muchas otras observaciones pero la intención en este trabajo es mostrar cómo pueden hacerse nuevos aportes a la metodología de la investigación lingüística más que presentar e[haustivamente el modelo, además de refle[ionar sobre algunas cuestiones metodológicas.

Referencias

DENZIN, N. e Y. LINCOLN. (eds). Handbook of Qualitative Reasearch. London: SAGE, 2000.

FAIRCLOUGH, N. Critical Discourse Analysis: The critical study of language. London: Longman, 1995.

LAVANDERA, B. ¿Dónde para la variable sociolingüística? Variación y significado y discurso. Buenos Aires: Paidós. p. 37-48, 2014.

PARDO, M.L. Derecho y Lingüística. ¿Cómo se juzga con palabras? Segunda edición corregida y aumentada. Buenos Aires: Nueva Visión, 1996.

PARDO, M.L. La teoría de la Tonalización y la de Valoración: dos teorías complementarias, en: Cadernos de Linguagem e Sociedade. Brasilia. Universidad de Brasilia. Con motivo de los 15 años de la publicación. v. 11, nº. 1. p.113-127, 2010.

PARDO, M.L. 2011. Teoría y metodología de la investigación lingüística. Método sincrónico-diacrónico de análisis lingüístico de textos. Buenos Aires: Tersites.

RAMALHO, V. y M. del C. Gomes (eds), prensa, en: Traducción al portugués del Cap. 6: Método sincrónico-diacrónico de análisis lingüístico de textos, del libro: PARDO, M.L. Teoría y metodología de la investigación lingüística. Método sincrónico-diacrónico de análisis lingüístico de textos, en: Anais del III Seminario Práticas Socioculturais e Discurso: Debates transdisciplinares, Sao Paulo: Pontes, 2014.

REYES CRUZ, M. What If I Just Cite Graciela? Working Toward Decolonizing Knowledge Through a Critical Ethnography. Qualitative Inquiry, volumen 14, número 4, p. 651-658, 2008.

STRAUSS, A. Y J. CORBIN. 2da. Edición. Bases de la investigación cualitativa. Técnicas y procedimientos para desarrollar la teoría fundamentada. CONTUS. Editorial Universidad de Antioquia, 2002.

Recebido em 25/11/2014 e Aceito em 23/03/2015.